Antes de pedir presupuesto
Indica el tipo de vivienda, las estancias y si buscas una intervención puntual o periódica. Detalla tareas como cristales, interiores de armarios, cocina o restos de obra, en vez de dejar todo bajo el nombre «limpieza general». Explica también si hay muebles y objetos que condicionan el acceso.
Pregunta si la propuesta se calcula por tiempo o por un alcance definido y qué ocurre si el trabajo necesita más dedicación. Revisa quién aporta productos, herramientas y consumibles. Si hay materiales delicados, comenta las indicaciones de cuidado antes de acordar el servicio.
Coordina el acceso a la vivienda y cómo comprobarás el trabajo terminado. En una limpieza de fin de obra, separa la retirada de escombros de la limpieza: no des por hecho que ambas tareas están incluidas. Pide una relación escrita de tareas y exclusiones para evitar interpretaciones distintas.
Qué cambia una propuesta
- Tipo de limpieza
- Mantenimiento y fin de obra requieren tareas y organización diferentes.
- Tareas
- Cristales, armarios o elementos especiales deben aparecer en el alcance.
- Productos y acceso
- Comprueba qué se aporta y en qué condiciones se entra a la vivienda.
Preguntas para el profesional
- ¿Qué tareas están incluidas y cuáles no?
- ¿Quién aporta productos y herramientas?
- ¿Se cobra por tiempo o por el trabajo definido?
Si una partida no aparece, pide que la aclaren. La guía para comparar presupuestos ayuda a revisar alcance, materiales y exclusiones.
Preguntas que conviene resolver
¿La limpieza de fin de obra incluye escombros?
No lo supongas. Pregunta de forma expresa por residuos, restos de materiales y limpieza final; son tareas que pueden presupuestarse por separado.
¿Cómo comparo servicios por horas y por trabajo?
Pide que ambas propuestas describan las mismas tareas y qué ocurre si no pueden completarse en el tiempo previsto.